El buque ARC ‘Golfo de Morrosquillo’ recorrió 1.600 kilómetros y unió los departamentos de Bolívar, Cesar y Santander. La Armada de Colombia, junto al sector público y privado, entregó más de 55 toneladas de ayudas humanitarias y brigadas de salud especializada.
Con un balance histórico y un impacto social sin precedentes en las áreas de difícil acceso del norte y centro del país, la Armada de Colombia —a través de la Fuerza Naval del Caribe— dio por concluida la campaña institucional “Navegando al Corazón del Magdalena 2026”. La travesía fluvial, que se extendió durante tres semanas continuas, logró transformar las condiciones de vida de 15.000 pobladores asentados en las riberas de los departamentos de Bolívar, Cesar y Santander.
El despliegue operativo y logístico demandó 22 días de navegación por el río Magdalena a bordo del buque de Desembarco Anfibio ARC “Golfo de Morrosquillo”. En total, la embarcación militar sirvió como plataforma para que más de 120 voluntarios de organizaciones sin ánimo de lucro y funcionarios públicos acercaran la oferta social del Estado a nueve comunidades golpeadas por el aislamiento geográfico.

Un robusto hospital flotante y toneladas de asistencia
El pilar fundamental de las jornadas radicó en la atención médica especializada. Miles de familias campesinas e indígenas que carecen de centros asistenciales de alta complejidad en sus territorios recibieron consultas con altos estándares de calidad, incluyendo el suministro gratuito de los medicamentos requeridos.
El inventario de los servicios de salud y donaciones entregadas de manera directa constó de:
- Especialidades médicas: Consultas en medicina general, odontología, audiometría, psicología, fonoaudiología, fisioterapia y nutrición infantil. Asimismo, se aplicaron planes masivos de vacunación y prevención de enfermedades.
- Apoyo humanitario: Entrega de más de 30 toneladas de alimentos básicos (para un consolidado total que superó los 55.000 kilos de ayudas de toda índole), 9.000 prendas de vestir nuevas y 5.000 bebidas hidratantes.
- Dotación social y recreación: Suministro de 500 kits educativos, 20 cama cunas, tres unidades móviles especializadas para la atención integral de la mujer y el arribo de la «Ruta 90» de Cine Colombia para el entretenimiento de los menores.
Este esfuerzo multiinstitucional fue posible gracias a la articulación de la Reserva Naval, las gobernaciones de los tres departamentos implicados y aliados empresariales de la talla de Arturo Calle, Postobón, Totto, la Corporación Universitaria Rafael Núñez y la Universidad del Sinú, entre otros.
Bitácora de la travesía: De Bolívar a Santander
El ARC “Golfo de Morrosquillo” zarpó con rumbo norte-sur, cubriendo una ruta estratégica dividida por regiones:
- Fase Bolívar: El itinerario inició en el corregimiento de Yatí (Magangué), beneficiando a 2.000 personas. Posteriormente, hizo una parada histórica en San José de las Martas, población de calles de piedra y arena a la que la Armada de Colombia llegaba por primera vez en su historia (1.500 beneficiados). Continuó en El Peñón (corregimiento de Chapetona) impactando a 2.000 ciudadanos y cerró el ciclo del departamento en Río Viejo con 2.200 asistentes.
- Fase Cesar: La maquinaria social desembarcó en el municipio de La Gloria, favoreciendo a 2.300 pobladores, y se extendió a Gamarra, donde 2.100 habitantes disfrutaron de las ofertas lúdicas y sanitarias estatales.
- Fase Santander y Retorno: La tripulación ingresó a los corregimientos de El Guayabo y Vijagual en Santander. Allí, se atendió a 1.500 personas, priorizando a los productores agrícolas mediante capacitaciones, siembra de árboles nativos y la entrega de árboles frutales para incentivar la economía local. El cierre definitivo de la campaña se consolidó al retornar a territorio bolivarense en el municipio de Cantagallo, atendiendo a sus últimos 1.300 beneficiarios.
Además del bienestar humano, las brigadas extendieron su cobertura al plano medioambiental y de salud animal, ejecutando de forma paralela jornadas de vacunación para caninos y felinos en las nueve poblaciones visitadas, sembrando una semilla de progreso integral en el corazón del río Magdalena.



