La salida del estratega venezolano se suma a la reciente renuncia del presidente Antonio Álvarez y a las airadas protestas de la hinchada, sumiendo al club ecuatoriano en una profunda inestabilidad institucional y deportiva.
El Barcelona Sporting Club oficializó este lunes la salida del director técnico venezolano César Farías y de todo su equipo de trabajo. La decisión se tomó de mutuo acuerdo tras la dura derrota sufrida el fin de semana por 2–1 en condición de local ante Macará de Ambato, un resultado que desató la furia de los aficionados y aceleró el fin de un ciclo que había comenzado en enero de este año.
«Barcelona agradece al profesor y a los integrantes de su cuerpo técnico por el compromiso, el profesionalismo y el trabajo realizado durante su permanencia en la institución», manifestó el equipo a través de un escueto comunicado difundido en sus canales oficiales de redes sociales. El timonel de 53 años se despide del banquillo torero dejando al club en la quinta casilla de la tabla de posiciones con 35 puntos.
Una semana de colapso institucional
La salida de Farías no es un hecho aislado, sino el desenlace de una seguidilla de golpes deportivos y administrativos que tienen al conjunto de Guayaquil sumido en el caos. La crisis tomó fuerza la jornada anterior, cuando el equipo cayó derrotado en su propio estadio por 1-0 ante Liga de Quito, un rival directo.
El ambiente de tensión escaló a nivel dirigencial el pasado miércoles con la sorpresiva e irrevocable renuncia del presidente de la institución, Antonio Álvarez. Este vacío de poder incrementó el nerviosismo en la plantilla y la presión sobre el cuerpo técnico de cara al partido definitivo contra Macará.
Protestas e invasión en el estadio
El descontento de la hinchada barcelonista tocó fondo en los minutos finales del compromiso ante el conjunto de Ambato. Al verse abajo en el marcador, los fanáticos apostados en las graderías interrumpieron el desarrollo normal del partido con violentos reclamos, insultos y exigencias dirigidas tanto a los jugadores como al cuerpo técnico encabezado por Farías.
Con la salida del entrenador y la ausencia de un presidente en propiedad, las directivas interinas del Barcelona de Guayaquil deberán iniciar la búsqueda urgente de un nuevo estratega y convocar a mesas de trabajo para estabilizar el rumbo del equipo de cara a las próximas jornadas del campeonato ecuatoriano.


