El instituto forense confirmó que entre los identificados se encuentran cinco menores de edad. Pereira y Cali concentran el mayor número de fallecidos procesados, mientras la UNGRD reporta daños estructurales en el 35 % de los municipios del país.
El Instituto de Medicina Legal (IML) de Colombia informó este miércoles 12 de agosto de 2026 que ha recibido formalmente en sus sedes forenses un total de 202 cuerpos de víctimas fatales asociadas al violento terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país el pasado lunes. A través de un reporte técnico extraordinario, la entidad médica legal precisó que sus equipos científicos de patología y dactiloscopia han logrado identificar plenamente a 121 de los fallecidos, iniciando de inmediato los protocolos para la entrega de los restos mortales a sus respectivos familiares.
De acuerdo con el boletín oficial del instituto, los cadáveres rescatados y examinados son «provenientes de los departamentos de Chocó, Caldas, Risaralda y Valle del Cauca, relacionados con el terremoto ocurrido el 10 de agosto, de los cuales se han logrado identificar un total de 121 víctimas, entre las que se encuentran cinco menores de edad».
Pereira y Cali lideran las estadísticas forenses
La distribución por ciudades de las víctimas que ya han sido plenamente identificadas por los peritos del IML evidencia que la capital de Risaralda ha sido la población con el mayor número de decesos tramitados internamente hasta la fecha:
- Pereira (Risaralda): Acumula la mayor cantidad de personas identificadas con un total de 69 cuerpos.
- Cali (Valle del Cauca): Registra 25 víctimas identificadas en las morgues locales.
- Quibdó (Chocó): Reporta 11 cuerpos identificados de forma técnica.
- Manizales (Caldas): Contabiliza cuatro fallecidos identificados de manera plena.
El informe forense detalla que las restantes víctimas identificadas proceden de municipios intermedios y localidades rurales del occidente colombiano, distribuidas así: tres fallecidos en Buga, tres en Sevilla, tres en la ciudad portuaria de Buenaventura, dos en Tuluá (todos en jurisdicción del Valle del Cauca) y un deceso plenamente identificado en el municipio de Belén de Umbría (Risaralda). Las autoridades locales recordaron que la cifra global de muertos por el sismo ya se sitúa en al menos 240 personas según los consolidados de las gobernaciones, existiendo aún un número indeterminado de ciudadanos desaparecidos o atrapados bajo las toneladas de concreto de decenas de edificaciones colapsadas.
Devastación estructural en 388 municipios
De forma paralela al reporte médico forense, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) entregó una radiografía alarmante sobre el nivel de afectación física de la infraestructura nacional. La plataforma de Evaluación Situacional de Daños de la Unidad detalló que un total de 388 municipios colombianos sufrieron algún grado de afectación material por el movimiento telúrico, lo que equivale al 35 % de los 1.103 municipios que componen políticamente el territorio de la República.
El sismo, que tuvo su epicentro localizado en la población de San José del Palmar (Chocó), arroja un balance de pérdidas materiales e institucionales de proporciones mayores:
| Infraestructura Afectada | Balance de Daños Consolidados a Nivel Nacional |
|---|---|
| Personas Heridas | 2.774 ciudadanos con atención médica |
| Viviendas Destruidas | 3.715 hogares con pérdida total |
| Edificios Colapsados | 64 estructuras residenciales y comerciales |
| Centros de Salud Afectados | 111 hospitales y puestos médicos con averías |
| Centros Educativos Dañados | 1.087 escuelas y colegios con fallas físicas |
Labores de rescate continúan contrarreloj
A pesar de la complejidad del escenario, las agencias operativas del Estado y los cuerpos de socorro han logrado salvar vidas en medio de las ruinas. Según los registros técnicos de la UNGRD, al menos 320 personas fueron rescatadas con vida por las brigadas USAR en las horas inmediatamente posteriores al sismo del lunes.
La búsqueda de sobrevivientes no se detiene en los puntos críticos de las ciudades de Cali y Pereira, focos urbanos donde el colapso de las edificaciones multifamiliares fue generalizado. A estos esfuerzos mecánicos y humanos de la fuerza pública y de la Cruz Roja Colombiana se sumó de manera oficial este miércoles la brigada mexicana de rescate de estructuras colapsadas «Los Topos», cuyos especialistas arribaron al Valle del Cauca para iniciar excavaciones en túneles de inestabilidad extrema y optimizar la localización de los ciudadanos que permanecen bajo las estadísticas de desaparición.


