Un ataque con herramientas de guerra no convencionales perpetrado por el Ejército de Liberación Nacional (ELN) cobró la vida de un militar y dejó a siete más lesionados en el sector conocido como Barco La Silla, en jurisdicción rural del municipio de Tibú. El hecho criminal se registró en la madrugada de este domingo 24 de mayo.
El ataque con explosivos
De acuerdo con el reporte oficial emitido por el Comando de la Fuerza de Tarea Vulcano, unidad orgánica de la Segunda División del Ejército Nacional, las tropas del Batallón de Operaciones Terrestres N.° 10 se encontraban adelantando misiones de control militar de área en la zona cuando fueron sorprendidas por el despliegue de drones acondicionados con artefactos explosivos.
La agresión indiscriminada causó la muerte instantánea del soldado Aldair Bermúdez Rodríguez. Asimismo, otros siete uniformados sufrieron heridas de consideración debido a las detonaciones.
Evacuación y atención médica
Una vez consolidada la seguridad en el perímetro, se coordinó la asistencia médica de urgencia para el personal afectado. Los siete militares lesionados fueron estabilizados en el sitio y posteriormente evacuados a bordo de aeronaves pertenecientes a la División de Aviación Asalto Aéreo del Ejército Nacional y a la Fuerza Aeroespacial Colombiana. Los uniformados fueron trasladados hacia clínicas especializadas en la ciudad de Cúcuta, donde reciben atención médica de alta complejidad.
Retaliación a operaciones previas
La institución castrense informó que este atentado terrorista corresponde a una medida de retaliación por parte del grupo armado ilegal debido a los golpes sufridos el día anterior. El sábado 23 de mayo, en el sector de La Llana, las tropas gubernamentales sostuvieron combates de encuentro contra esta misma estructura, logrando frustrar acciones criminales planificadas sobre la vía que comunica a Cúcuta con Tibú. En dicha operación, varios integrantes de la organización delictiva habrían resultado heridos o dados de baja.
Mediante un comunicado de prensa, el Comando de la Segunda División del Ejército Nacional rechazó enfáticamente el uso de estos sistemas tecnológicos modificados con cargas explosivas. La institución denunció que estos métodos no convencionales violan el Derecho Internacional Humanitario, generan afectaciones indiscriminadas y ponen en riesgo inminente la integridad de la población civil que habita en la región del Catatumbo.


