El dirigente suizo-italiano camina firme hacia un cuarto mandato en marzo de 2027. La UEFA estudia presentar un candidato opositor para forzar un debate interno, en medio de denuncias por presuntas presiones ilegales.
El actual presidente de la FIFA, Gianni Infantino, tiene prácticamente asegurada su continuidad al frente del máximo organismo del fútbol mundial. Según reveló una investigación del diario británico The Guardian, más de 200 de las 211 asociaciones nacionales que integran la federación internacional han manifestado su apoyo formal para que el dirigente de 56 años asuma un cuarto mandato consecutivo.
Hasta el momento, Infantino se perfila como el único candidato para las elecciones que se celebrarán en marzo próximo durante el Congreso de la FIFA. El plazo reglamentario para la inscripción de nuevos aspirantes permanecerá abierto hasta el próximo 18 de noviembre, aunque el amplio consenso construido por el suizo-italiano deja un margen de maniobra casi nulo para cualquier oposición.
Inmune a las crisis del Mundial de Estados Unidos
El masivo respaldo de las federaciones internacionales demuestra que la figura de Infantino no ha sufrido desgaste político, a pesar de las graves controversias que sacudieron la organización de la Copa del Mundo que finaliza este domingo.
El entorno del presidente ha logrado sortear el impacto del denominado «escándalo Balogun», originado luego de que la FIFA suspendiera de forma extraordinaria la tarjeta roja impuesta al delantero estadounidense Folarin Balogun, tras una polémica solicitud directa del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. A este hecho se sumó la crisis diplomática provocada por la negativa del gobierno norteamericano de otorgar un visado de ingreso al árbitro somalí Omar Artan.
La UEFA busca forzar el debate y denuncia presiones
Entre el reducido grupo de países que se han negado a firmar la carta de apoyo a Infantino se destacan Alemania y otras naciones de Europa central. Desde la UEFA, confederación que ha criticado abiertamente las concesiones hechas al gobierno de los Estados Unidos, se evalúa una estrategia política de última hora.
El bloque europeo analiza postular a un candidato alternativo antes de la fecha límite de noviembre. De acuerdo con The Guardian, el objetivo de la UEFA no es ganar la elección —un escenario matemáticamente inviable hoy—, sino forzar la apertura de un debate público sobre el rumbo de la organización y la transparencia en la toma de decisiones.
Por otra parte, el diario británico advirtió que el entorno cercano a Infantino ha iniciado una campaña de disuasión frente a posibles deserciones de apoyo:
- Estrategia: Operadores políticos de la FIFA estarían ejerciendo presiones directas sobre directivos de varios países para exigirles un respaldo inquebrantable.
- Infracción: Según analistas jurídicos, este tipo de coacciones contravienen de manera estricta el código de ética interno del organismo rector del fútbol.
A pocos días de que se corone al nuevo campeón del mundo en la cancha, la verdadera disputa por el control del poder del fútbol global se traslada a los escritorios, con un mapa de poder que, por ahora, favorece ampliamente el continuismo de Gianni Infantino.


