La ciudad de Santa Cruz volvió a ser escenario de la violencia vinculada al narcotráfico este sábado, tras el asesinato a tiros de un ciudadano colombiano. Según las primeras investigaciones de la Policía Boliviana, el crimen responde a un presunto ajuste de cuentas derivado de una violenta lucha de poder interna en la organización que lideraba el uruguayo Sebastián Marset.
El comandante departamental de la Policía, coronel David Gómez, informó que la víctima fue interceptada por dos hombres en una motocicleta cuando salía de una discoteca. Los atacantes dispararon de forma directa antes de huir del lugar.
Fractura en la organización
La principal hipótesis de las autoridades apunta a que, tras la captura y extradición de Marset a Estados Unidos el pasado 13 de marzo, su estructura criminal se ha fragmentado en varios grupos que ahora se disputan el control del negocio.
«La organización de Marset se ha ido fraccionando. Entonces, la pugna es de poder», explicó el coronel Gómez, quien vinculó este asesinato con otros hechos de sangre registrados en las últimas semanas en la región.
Ola de detenciones
La captura de Marset, quien enfrenta cargos por narcotráfico y lavado de dinero en territorio estadounidense, ha desatado una cacería de sus lugartenientes. Hasta el momento, la Policía boliviana ha detenido a una treintena de personas presuntamente implicadas en estas disputas internas. Entre los capturados se encuentran individuos de nacionalidades boliviana, brasileña, colombiana y venezolana.
Las autoridades mantienen operativos en la zona para determinar los nexos específicos de la víctima con redes del crimen organizado nacional o internacional.


