El presidente electo de Colombia, Abelardo De La Espriella, sacudió la agenda de descentralización administrativa al anunciar que, una vez asuma formalmente el poder el próximo 7 de agosto, trasladará de manera definitiva la sede central de la Dirección General Marítima (Dimar) hacia la región Caribe.
La sorpresiva declaración se dio durante el desarrollo del encuentro de empalme territorial en el departamento de Córdoba. El mandatario electo cuestionó con dureza la centralización histórica de la autoridad marítima, la cual ha operado tradicionalmente desde la capital del país. “Este país es tan disfuncional que la Dimar queda en Bogotá donde no hay mar. La Dimar la traeremos al Caribe colombiano”, sentenció de forma tajante el autodenominado «Tigre».
Plan de choque contra la burocracia
El traslado de la Dimar al litoral norte forma parte de una estrategia macro con la que el Ejecutivo entrante busca dinamizar la competitividad portuaria, el comercio exterior y el desarrollo de las regiones costeras.
De forma complementaria, De La Espriella anunció la puesta en marcha de un riguroso plan de choque para la simplificación de trámites estatales:
- Eliminación de barreras: El objetivo prioritario será recortar los procesos regulatorios redundantes que, según su diagnóstico, hoy “obstaculizan” la inversión productiva local.
- Autonomía territorial: Se busca dotar a los departamentos de mayor capacidad de decisión sobre sus recursos e infraestructuras sin depender de la aprobación centralizada en Bogotá.
Con este anuncio, el Caribe suma una nueva sede institucional de orden nacional para el cuatrienio entrante, sumándose al traslado de la sede principal de ProColombia y la activación de despachos presidenciales alternos en el norte y occidente del país.


