El presidente de la República, Abelardo De La Espriella, pronunció este viernes su primer discurso oficial como mandatario en ejercicio desde el Cantón Militar Pichincha.
El abogado aseguró que su llegada a la jefatura de Estado busca cerrar un largo capítulo de resignación nacional para emprender una transformación profunda del país, enviando un mensaje firme enfocado en la recuperación inmediata del orden, la libertad y la autoridad en todo el territorio colombiano.
Principios de gobierno y respuesta a la oposición
De La Espriella reiteró que gobernará para la totalidad de los ciudadanos y advirtió que una administración que carezca de principios está condenada de forma inevitable al fracaso. El jefe de Estado manifestó que en su gestión no existirá espacio para la intransigencia, expresando su ánimo de convocar a todos los compatriotas y reconociendo la magnitud de las tareas que asume bajo un amparo de fe, al señalar que quien se mantiene de rodillas ante Dios jamás estará vencido.
En materia política, el presidente defendió la coherencia ideológica que proclamó durante su campaña y exigió el respeto absoluto a las reglas de la democracia. De manera directa, envió un mensaje a los sectores de la oposición encarnados por Iván Cepeda, Gustavo Petro y el Pacto Histórico, quienes han puesto en duda el resultado de las urnas. De La Espriella precisó que cuestionar la legitimidad de su mandato equivale a desconocer la voluntad soberana del electorado, advirtiendo que no se tolerarán maniobras que atenten contra la estabilidad de la nación.
Propuesta de regeneración nacional y homenajes
El nuevo mandatario delineó los pilares fundamentales que guiarán el rumbo de su administración pública, exigiendo una transformación integral basada en cuatro ejes institucionales. Su propuesta comprende una regeneración moral en el ejercicio del poder, una reforma administrativa regida por la eficiencia y la transparencia, una reestructuración económica, y una renovación social orientada a desterrar el odio y el resentimiento entre los ciudadanos.
Hacia el cierre de su intervención en la guarnición militar, el presidente de la República rindió un homenaje público a la memoria de Álvaro Gómez Hurtado y de Miguel Uribe Turbay, este último asesinado en el transcurso de la pasada campaña electoral.


