El presidente de la República, Abelardo De La Espriella, aseguró este viernes desde el Cantón Militar Pichincha que en su administración nadie será perseguido por pensar de manera diferente. Durante su discurso, el mandatario afirmó de forma categórica que respetará la independencia de las ramas del poder público como una garantía irrenunciable de la libertad, garantizando que las mayorías gobernarán mientras que las minorías contarán con todas las facultades constitucionales y legales para controvertir.
Relación con la justicia y vigencia del periodo constitucional
El jefe de Estado enfatizó que su relación con el poder judicial estará regida por la colaboración armónica y el respeto recíproco, asegurando que su gobierno jamás interferirá, atacará, señalará ni invadirá las competencias de los jueces. Asimismo, el abogado descartó de manera definitiva la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente, aclarando que gobernará estrictamente durante los cuatro años que ordena la Carta Magna y que, al concluir dicho término, entregará la Presidencia de la República.
De La Espriella manifestó que el diálogo político de su administración se desarrollará por los canales institucionales y bajo el escrutinio directo de la ciudadanía, insistiendo en que el tiempo establecido en el mandato es más que suficiente para cumplir a cabalidad con el programa de gobierno que respaldaron sus compatriotas en las urnas.
Lucha contra la corrupción y programas sociales
En materia de transparencia administrativa, el presidente anunció de forma contundente que la corrupción «se acaba» en el país bajo su gestión, advirtiendo que no habrá impunidad ni escondite para quienes incurran en estas prácticas ilegales, a quienes prometió encontrar y llevar con determinación ante la justicia.
Finalmente, el mandatario puntualizó que el primer deber de su gobierno será poner la casa en orden. Ante los temores sobre las políticas de asistencia social, De La Espriella envió un mensaje de tranquilidad a los sectores menos favorecidos, dándoles la certeza de que todos los programas dirigidos a la población vulnerable serán completamente preservados durante la denominada «era del Tigre».


